Evolución Histórica

Varios son los psicólogos y psiquiatras que en el siglo XX relacionaron las anomalías mentales y de relaciones sociales con el desarrollo motor, y es a partir de esas observaciones y estudio cuando se empezó a dar verdadera importancia al desarrollo psicomotor en edades infantiles, donde los niños muestran toda su inquietud, miedos y experiencias naturales frente al mundo en forma de relación social.

Lev Semionovich Vygotsky observó que el juego es una necesidad del niño que constituye una experiencia no siempre placentera y que se relaciona con el surgimiento de su mundo imaginario.

Jean William Fritz Piaget creía que el juego es, esencialmente, un acto inteligente que tiene raíz en el equilibrio de la asimilación y la acomodación, y que es a través de la imitación cómo el sujeto prologa el proceso de acomodación frente a los contenidos observados desde su entorno.  

Henri Wallon  determinó que el juego es la expansión del sujeto en el espacio, y está intrínsecamente relacionado con la actividad global del niño.

Donald Woods Winnicott  indicó que el juego conduce a relaciones de grupo y que puede ser una forma de comunicación, consigo mismo y con los demás.

Nacimiento desarrollo de la psicomotricidad

A principios del siglo XX se podría decir que nació la psicomotricidad, y desde entonces no ha dejado de evolucionar hasta nuestros días.

Después de estos cuatro “padres” que en sus orígenes observaron la relación entre la expresión corporal y las relaciones internas-externas del individuo ya en edades temprana, otros autores han seguido sus estudios hasta hoy.

Ernest Dupré estableció la relación entre las anomalías mentales y el aparato motor.

Julián de Ajuriaguerra desarrolló trabajos motrices con los niños.

Jean Le Boulch creó el método psicocinético, un método de pedagogía activa donde prima la experiencia vivida.

David Paul Ausubel introdujo el aprendizaje significativo, el cual dice que los nuevos conocimientos se incorporan en forma sustantiva en la estructura cognitiva del alumno.

Pick y Vayer aporta la acción pedagógica y psicológica, que utiliza los medios de la educación física con la finalidad de normalizar o de mejorar el comportamiento del niño.

La necesidad de obtener respuestas a los distintos comportamientos que los seres humanos tenemos de adultos hizo a algunos psicólogos, psiquiatras y otros estudiosos de finales del siglo XIX, reflexionar sobre la posibilidad de que fuera en edades tempranas donde se sentaran las bases para tal comportamiento y en muchos casos anomalías mentales.

Los condicionantes sociales, culturales, políticos… determinan y modelan las conductas humanas, y ello empujó la necesidad de detectar y corregir dichas anomalías, dotando de herramientas a los niños para que, jugando, desarrollarán aspectos de su crecimiento que los determinantes externos a ellos le obligaban a no contemplar, sacando a flote conductas que podían ser en muchos casos destructivas, tanto en el plano individual como en el plano afectivo-social.

El paso de los años, las sociedades mas estables, la globalización y las nuevas tecnologías sólo han propiciado el hecho de profundizar y estudiar más a fondo la raíz de esta conducta humana, dándole a la psicomotricidad la importancia que realmente tiene en la etapa escolar.